jueves, 16 de abril de 2009

El gobierno revisa la tasa de crecimiento

Una de las actividades favoritas de nuestros gobernantes, en estos tiempos de crisis, es revisar los datos macroeconómicos. También es algo que hacen habitualmente los expertos, aunque como en el caso de los cooperantes(TBB), no me quede claro en qué son expertos (RAE) (adjetivo) esos expertos (RAE) (sustantivo).

En lo que no son expertos, ni mucho menos, es en usar correctamente el lenguaje. Recuerdo cuando hace muchos años, en tiempos de Felipe González, la presentadora nos decía que El aumento del paro ha disminuido este mes. Ahora, con muchas más cadenas de televisión que en esa época, es más fácil recopilar expresiones desafortunadas, probablemente con el objeto de hacernos ver las cosas de otra manera, usadas para hablar de la situación económica de estos días.

Una de ellas es que El gobierno revisa la tasa de crecimiento de la economía por tercera vez en un año. A partir de la tercera, o creo que de la segunda, la presunta tasa de crecimiento de nuestra economía dejó de ser tasa de crecimiento. El diccionario lo dice claro, crecer (RAE) es, básicamente, "adquirir aumento". Cuando en lugar de aumentar se disminuye, tenemos palabras tan adecuadas como menguar, decrecer o simplemente disminuir, así que la tasa de crecimiento negativo debería llamarse simplemente tasa de decrecimiento, o mejor todavía, si puede crecer o decrecer, podemos llamarla tasa de variación, o más sencillo, práctico y correcto, evolución. Si me dicen que El gobierno revisa la evolución de la economía por tercera vez en un año, me quedo más tranquilo, pese a que esa evolución sea hacia atrás...

También se habla mucho de los bancos y sus maldades. Una de mis favoritas es la que dice que los bancos, en lo que a hipotecas se refiere, aumentan el diferencial de manera desproporcionada. Aclaro que el diferencial del que hablan es la cantidad que los bancos suman al Euribor(Wiki) para calcular el interés que nos cobran cada año... Digamos que hace un año una hipoteca generosa tenía un diferencial de 0,5 puntos, cuando el Euribor estaba al 5%. Ahora, el Euribor está alrededor del 2%, y el diferencial que aplican los bancos es de 1,2 puntos. El Euribor ha disminuido algo más de la mitad. Y el diferencial ha aumentado, por consiguiente, algo más del doble. Más proporcionado, imposible.

jueves, 19 de marzo de 2009

El borde en UK

The Big Borde ha tenido que abandonar de nuevo por unos días su tierra natal y visitar un país extraño. Londres ha sido mi reciente destino, para asistir a un evento secreto, desconocido por la opinión pública y cuyo anonimato queda cubierto por la firma de un NDA...

No hace falta irse muy lejos para descubrir cuánto podemos y debemos mejorar en nuestro país. Recientemente escribía sobre Iberia y una tercera compañía(TBB). Todos sabemos que esa compañía es British Airways, y que hace ya bastantes meses que Iberia y British operan con código compartido, es decir, en determinadas rutas, podemos comprar un billete en British y volar con Iberia, y viceversa. En esta ocasión volé a Londres con British y volví a Barcelona con Iberia, pagando el billete a British. Y fue muy aleccionador hacerlo así. Además de las presuntas huelgas encubiertas, se habla mucho en círculos económicos sobre el canje de acciones de ambas compañías cuando se produzca la fusión, es decir, cuánto más vale British que Iberia. Yo no sé cómo miden eso los economistas, pero el sufrido pasajero no creo que tenga dudas sobre cuál de las dos empresas vale más, al menos respecto a la calidad del servicio.

Ambos vuelos salían de noche. En el de British, daban cena gratis (un sandwich y una botella de vino). En el de Iberia, te daban una carta con el precio de los bocadillos y el vino... Pero eso sí, si pagabas la cena te regalaban una chocolatina.

En ambos vuelos tuve que ir del avión a la terminal en autobús. En el de British, un señor de la propia compañía pedía amablemente a los pasajeros que se dirigiesen hacia el fondo del vehículo y rápida y ordenadamente se llenó el autobús y llegamos sin incidentes a nuestro destino. En el de Iberia, la organización espontánea de los pasajeros en el autobús provocó 13 codazos, 21 empujones y 37 gruñidos, 3 de ellos míos.

Para facilitar el proceso de facturación en ambos vuelos hice el check-in por internet. En el de British, tuve que imprimir una sola hoja. En el de Iberia, dos, una de ellas con publicidad.

En ambos repartieron prensa. En el avión de British pude leerla cómodamente. En el de Iberia, el periódico no cabía en el espacio disponible entre mi asiento y el de delante si lo inclinaba más de 30 grados hacia delante.

Si el horario lo permite, obviamente optaré por British la próxima vez que tenga que ir a ver a los hijos de la Gran Bretaña. Y deseo a todos los accionistas de Iberia mucha suerte con el canje de acciones, si éste llega a producirse...

Emocionante fue bajar del avión y encontrar un mensaje que indicaba por donde debían entrar los bordes a UK. Todo un detalle...



Después de este mensaje de bienvenida, lo poco que pude ver en Londres volvió a recordarme lo mal que se pueden llegar a hacer las cosas en Barcelona. No es la primera vez que he ido a Londres, habré estado unas 10 veces, pero esta vez hacía quizá un par de años que no iba y casi había olvidado algunas sutiles diferencias entre la sociedad anglosajona y los españoles que nos rodean...

Por ejemplo, los ingleses se colocan al lado derecho de las escaleras mecánicas si se van a quedar parados mientras éstas suben. Y los ingleses que tienen prisa pueden subir andando por el lado izquierdo. En España, mucha gente, especialmente aquellas personas cuyo culo es difícilmente franqueable en un espacio reducido, prefieren colocarse al lado de otra persona dotada de unas posaderas de magnitud similar y de esa manera bloquear el paso a los demás usuarios mientras conversan animadamente sobre la última hazaña del personaje del corazón de turno.

En Londres, cuando un tren llega a la última estación y en ese mismo andén hay gente esperando para subir, los usuarios que acaban de llegar a su estación bajan ordenadamente, una vez que están todos fuera unos empleados de la empresa ferroviaria entran en el tren, se vuelven a cerrar las puertas, se realiza un rápido chequeo de seguridad, tras lo cual se vuelven a abrir las puertas y los empleados bajan del tren. Hasta aquí, admirable, pero lo mejor es que la gente todavía no sube al tren. Segundos después, por megafonía se indica que ya se puede subir al tren, y ordenadamente, la gente lo hace. Invito a quien no lo haya hecho nunca que coja el Metro en Santa Coloma y vaya a la estación de Fondo alrededor de las 8 de la mañana. Hordas(Wiki) de marujas asesinas y otros especímenes sociales diversos ponen en serio peligro la integridad de quienes pretenden bajar pacíficamente en esa estación, pese a que, con letra pequeña y sin recordarlo por megafonía, se nos recuerda tímidamente que debemos dejar salir del vagón antes de entrar...

Los ingleses suelen gritar mucho, sobretodo cuando van al fútbol. Pero el 99% restante de ingleses son bastante pacíficos. Por si no nos parecen suficientemente tranquilos, en el Heathrow Express hay vagones especiales, las Quiet Zones(link), en las que no nos vamos a encontrar con el ambiente habitual de los medios de transporte de nuestro país. Tonos de llamada con canciones de Los Chunguitos, individuos que hablan gritan por el móvil que este mes no van a pagar a su proveedor, que lo tiene que entender, pues claro, ya sabemos, son personas honradas, siempre han pagado aunque tarden un poco, o jovencitos con el plato de comida siempre caliente en casa de sus papis y su propio teléfono de última generación, que por muy último que sea suena a lata cuando pones música mala a toda pastilla, y por supuesto, niños malcriados e insoportables que gritan, corren, saltan y molestan a los demás, y ni siquiera cambian de actitud cuando su madre dice "hijo, para ya, que ese señor se va a enfadar"...

No sé si algún día conseguiré subir por una escalera mecánica sin miedo a chocar con un culo a una mujer pegado y salir rebotado escaleras abajo... Tampoco sé si salir del Metro en una estación con muchos pasajeros y pocos asientos dejará de ser un deporte de riesgo. Ni puedo saber si llegará un momento en el mis conciudadanos escuchen su música sin compartirla de manera altruista con los demás. Mientras, siempre nos quedará Londres...

jueves, 5 de marzo de 2009

Lo público y lo privado

Hemos pasado unos días de campaña electoral y elecciones en las que los políticos, jueces y periódicos han estado muy presentes en los medios de comunicación. Aún lo van a estar, imagino que menos en Galicia, pero bastante todavía en Euskadi(Wiki) (no confundir con Euzkadi(Wiki)).

Hace unos días estuve viendo un debate en CNN+, entre un exportavoz el PNV y el director del Euskobarómetro, militante socialista(UVA), por cierto... Ambos mostraron sus respectivas simpatías políticas, con pequeños encontronazos en algunos temas, mientras criticaban en un ambiente cordial a una tercera fuerza política no representada en ese debate.

The Big Borde no habla de política, al menos en su blog. Pero sí se hace eco de un comentario muy gracioso del señor del Euskobarómetro. Francisco José Llera Ramo decía a su contertulio que sabía de muchos militantes del PNV que habían dicho públicamente que votarían al PSE en estas elecciones. El simpatizante del PNV, obviamente, se indignó y le dijo a su compañero de debate que quería saber de quién estaba hablando. Y claro, el simpatizante socialista tuvo que reaccionar y ponerse a salvo, soltando una perla digna de ser analizada.

Bueno, no te lo puedo decir, porque lo hicieron público en privado.

viernes, 13 de febrero de 2009

Iberia y una tercera compañía

Hace semanas que tengo apuntada esta frase en mi libreta del borde. Tanto tiempo ha pasado que incluso el conflicto que originó la afortunada frase, para gozo de los sufridos pasajeros, parece que ya ha finalizado.

Fue durante el máximo apogeo de la huelga de celo de pilotos de Iberia, y antes de la gran nevada, cuando un empleado de alto rango del aeropuerto de Barajas hablaba de los problemas que estaban ocurriendo en al aeródromo con las maletas, retrasos, colas y falta de información.

El señor nos explicaba que muchas de estas cosas estaban originadas por la huelga encubirta de los pilotos de la principal aerolínea española, cuyo origen al parecer estaba en las negociaciones para la fusión de Iberia con una tercera compañía.

The Big Borde se pregunta... Si estamos hablando de una compañía como Iberia y de su fusión con una tercera compañía... ¿Cuál es la segunda compañía? Creo que me falta una...

El borde en el hospital

The Big Borde lleva unos días de visitas frecuentes a un hospital. No, lo mío no tiene remedio, la ciencia y en especial la medicina han tirado la toalla y dan por hecho que me quedaré como estoy, borde para el resto de mis días, pero en cambio un familiar muy directo lleva unos días viviendo en un hospital y The Big Borde suele visitarlo con frecuencia mientras espera que mejore.

Estas visitas me han servido para darme cuenta de que, junto a los comentaristas deportivos, hombres del tiempo y presentadores de noticieros, los médicos, auxiliares de enfermería y otros funcionarios hospitalarios también son unos lumbreras en lo que se refiere al uso incorrecto del lenguaje.

Empecemos por su manera de darnos buenas noticias. La mejor noticia que puede darnos un médico es que alguien está fuera de peligro. Lo raro es que nos digan que el paciente está fuera de peligro si antes no ha estado dentro de peligro. ¿Por qué fuera de peligro en vez de ya no está en peligro? ¿Por qué está fuera cuando antes no ha estado dentro?

Esta desafortunada pero habitual expresión suele escucharse bastante a menudo alrededor de la unidad coronaria. En la unidad coronaria están los pacientes que han sufrido algún problema con las coronarias, o mejor dicho, las arterias coronarias(Wiki). Pero The Big Borde no lo ve claro. Coronaria(RAE) es induscutiblemente un adjetivo, igual que lo son joven o viejo.

Joven y viejo han acabado convirtiéndose en nombres, de manera que un hombre joven es un joven y una mujer vieja es una vieja. Por esa misma razón, coronaria es una arteria coronaria. Pero si usamos joven como nombre, cuando queremos referirnos a algo relativo a un joven, usamos el término juvenil. Hablamos de acné juvenil, no de acné joven.

Por lógica, si usamos coronaria como nombre, debemos referirnos a algo relativo a las coronarias, como por ejemplo la unidad en la que se las trata, con otro término distinto, como por ejemplo coronarial o coronariaria, los cuales me temo que no existen.

Por ello creo que habría sido bastante más correcto hablar de Unidad de cuidados de las coronarias o Unidad de coronarias, pero nunca de Unidad coronaria. ¿Os imagináis encontraros la Unidad cerebro o la Unidad músculo? Pues entonces, tampoco Unidad coronaria.

Mi última bordería hospitalaria irá dirigida a los enfermos, o más bien, a sus familiares. Me encanta ver cómo acuden a la puerta del ascensor, y pensando seguramente que así llegará antes, cuando quieren bajar pulsan el botón de bajar y también el de subir. La consecuencia de tal acto es obvia. Cuando llega el ascensor para bajar, ellos entran en él y bajan, pero claro, cuando el ascensor vuelve a subir, efectúa una nueva parada en esa planta, pues se había pulsado previamente el botón de subir.

The Big Borde tiene una sencilla idea para solucionar el problema. Se trata de un mecanismo que atrapa el dedo del usuario en el momento en el que pulsa el botón, y hasta que no ha llegado el ascensor en la dirección que ha solicitado el usuario, no libera el dedo de éste. Así, si un familiar histérico pulsa arriba y abajo con dos dedos distintos, cuando pare el ascensor por primera vez en esa planta uno de sus dedos será liberado, pero hasta que el ascensor no vuelva a parar en sentido contrario, no podrá liberar el otro dedo y subir al ascensor. De esta manera, si se pulsan los dos botones, se tardará más en subir al ascensor, que es exactamente lo contrario de lo que el usuario cree que pasará por pulsar ambos botones.

lunes, 26 de enero de 2009

Crónica liguera: Real Madrid - Deportivo

Y la persecución no cesa... Lo han intentado de nuevo pero no han podido. Eso sí, han conseguido que los medios de nuevo continúen su persecución contra la noble entidad merengue, con el vacío argumento de que el Madrid vuelve a ganar por la mínima.

Esa mínima habría sido menos mínima si no nos anulan un gol precioso de Robben, por un fuera de juego inexistente. Recordemos que la regla del fuera de juego dice claramente que sólo se pita si el jugador juega el balón o influye manifiestamente en la jugada. Raúl, maestro en esta inteligente técnica, se situó por detrás del defensor, para despistar a éste y dejar vía libre a Robben. Pero claro, Robben no es Messi... Si en vez de Robben y Raúl la jugada hubiera sido de Messi y Henry, estaríamos escuchando en todas las cadenas que fue una jugada maestra, que Messi es un artista, que Henry es un jugador muy inteligente, etc., y por supuesto el árbitro no la había anulado.

Pero no, no pudieron con el juego bonito, con el equipo unido y con el respeto por el rival. Nos anularon un gol de bandera pero el Madrid volvió a demostrar señorío en el campo, ganando sin ayudas, superando la actuación arbitral y demostrando que no hace falta marcar cuatro goles y celebrarlos como si valieran una copa de Europa para llevarse los tres puntos y seguir luchando por el título, si los colegiados lo permiten.

domingo, 25 de enero de 2009

Crónica liguera: Barcelona - Numancia

Jornada 20 de la liga nacional de España, primera división. 19 jornadas mordiéndome la lengua. Pero esto se acabó. The Big Borde no está de acuerdo con lo que está pasando en esta liga, y quiere que quede constancia escrita de tantas injusticias que está observando.

Aviso de que estos posts sólo son apropiados para merengues como yo. Ruego a los culés se abstengan de leer. Y si lo hacen, que se atengan a las consecuencias.

Ayer asistimos a un robo a mano armada, no se me ocurre otra expresión más apropiada.

El estamento arbitral se encontraba bajo presión después de la campaña mediática contra el héroe del Bernabéu de hace 7 días, Pérez Burrull. Sólo le reprocho una cosa al señor colegiado. Debió expulsar al comediante del Osasuna en la primera jugada, amarilla por tirarse mal al suelo, y otra amarilla por quejarse. Eso que nos habríamos ahorrado. Pero al menos no le tembló el pulso tras simular otra vez un penalti y le sacó la segunda. Todo un ejemplo a seguir por los demás colegiados.

Esa presión mediática en torno a Pérez Burrull condicionó claramente al colegiado que arbitró el partido del Barça esta semana...

Primera ocasión para resarcirse: remate impecable de un jugador del Numancia, golazo por la escuadra, y el árbitro lo anula. El delantero numantino se adelanta perfectamente a Iniesta, demostrando que esto del fútbol es para hombres con sangre en las venas, no para el fenómeno de la naturaleza conocido como Iniesta, por cuyos vasos sanguíneos circula horchata en vez de sangre. La chufa no transporta tan bien como los glóbulos rojos el oxígeno, así que al manchego le faltó impulso en el salto y no pudo evitar el remate del contrario, sólo pudo molestarlo ligeramente contactando con él. El árbitro, siguiendo la doctrina de "Los Intocables" (la cuál prohíbe manifiestamente cualquier contacto con Xavi, Iniesta o Messi), pita falta en ataque. Sin comentarios.

Una vez anulado el gol legal del Numancia, había que hacer algo, pues en la primera parte no marcaba el Barça. Pues nada, les damos como válido un gol en fuera de juego. Sí, hay quien dice que estaban en línea... Los que usamos el Word habitualmente seguro que sabemos que hay una opción para cambiar el grosor de una línea. Así, vamos haciendo más gruesa la línea del fuera de juego, de 30 centímetros o más si hace falta, hasta que la misma cubre la distancia entre el delantero del Barça y el defensa del contrario. Y listo. El árbitro dice que es legal porque estaban en línea.

Si hasta los de La Sexta dijeron que el gol del Numancia era legal y el del Barça fuera de juego...

Pero bueno, estas dos jugadas aisladas, errores puntuales nunca comparables con los que presuntamente se cometen con el Madrid de por medio, no influyeron en el resultado. Faltaría menos.