miércoles, 11 de agosto de 2010

En cualquier tienda de Movistar

Hoy he tenido la desgracia de de activar un MicroSIM para el flamante iPhone 4 que acabo de estrenar. Digo la desgracia porque, pese a ser la puerta que abre un nuevo mundo de sensaciones telefónicas, hacerlo ha sido un auténtico suplicio.

Qué voy a contar sobre el Centro de Atención al Cliente de Movistar que no sepamos ya. Esta vez no fueron ellos, esta vez fue un lelo de un distribuidor oficial.

Para activar el MicroSIM, primero llamé a Movistar. Tras 24 minutos al teléfono de dijeron que debía ir a un distribuidor. El distribuidor al que fui no parecía muy espabilado. Además de ser incapaz de activar el MicroSIM, tuvo un momento de lucidez especial cuando una clienta le preguntó si tenían tarjetas. La señora explicaba que había perdido la tarjeta y necesitaba otra nueva, pero no quería un móvil nuevo. El lelo le dijo que tenían una promoción que por 16 euros se llevaba un móvil y una SIM con 12 Euros de saldo. La señora insistía en que no quería comprar otro móvil, porque ya tenía uno. Incluso, tentada por la oferta, llegó a preguntar si el móvil que le ofrecían tenía cámara. Claro señora, por 16 Euros, viene con cámara de vídeo Full HD y una réplica del Hubble, no le fastidia... Bueno, eso lo pensó, no lo dijo.

La señora insistió en que no quería un móvil nuevo, y preguntó finalmente, de pie, frente al mostrador de la tienda de Movistar en el que se hallaba:

Entonces, ¿dónde puedo comprar sólo la tarjeta?

Y el lelo dijo:

En cualquier tienda de Movistar.

Y la señora comentó:

Pues déme una por favor.

A lo que el lelo contestó:

Lo siento, no tengo.

Otro día, querido lelo, dígale a la señora que puede comprarlo en cualquier tienda de Movistar, menos en el que se encuentra en ese momento...

2 comentarios:

Moebiux dijo...

El lelismo se escampa con una alegría asombrosa. Yo recibí no hace mucho una llamada de Telefónica (ahora Movistar) para hacerme una "suculenta" oferta: pretendían que les contratara internet pagando 10 euros más de lo que ya pago. La lela -en este caso era fémina, el lelismo no es sexista-, insistía: "Pero...¿usted tiene línea con nosotros, ¿verdad?" (ese "nosotros" se refería -ah, bendita inocencia- a Telefónica). "Sí", le respondí. Y ahí vino el argumento más impactante y que estuvo a punto de destruir mis defensas: "Ah, pues entonces mejor para usted, porque así tendrá todo en una sola factura". ¿? Pasado el estupor, traté de hacer entrar en razón a la lela: "¿Y qué más me da tener dos facturas si así pago 10 euros menos al mes?". A lo que la lela, tras insistir varias veces con el temita de la factura única, acabó por desistir. Por fortuna, porque ya empezaba a vislumbrar tener todo en una sola factura como si fuera el más mágico de los placeres.

Isidro Gilabert dijo...

Una vez sí que vi destrozar vivo a un vendedor... El tío llamó a la empresa, a un móvil, que estaba usando uno de los programadores. Le dije que contestara lo que quisiera, que seguro que era alguien vendiendo. El vendedor le explicó que tenía unas ofertas muy especiales para ahorrar mucho dinero en la factura, y va el programador y le contesta:

No, no me interesa, es que ¿sabe?, a mí me sobra el dinero, y no necesito ofertas como ésta, prefiero seguir pagando mucho como pago ahora...

Creo que al vendedor lo tuvieron que recoger a cachitos...