lunes, 2 de diciembre de 2013

Ni 10K ni maratón...

Ni 10K ni maratón, sino todo lo contrario. Ya estamos en época de medias maratones. La prueba en la que creo que me puede quedar algo de margen de mejora... En 10K no creo que vuelva a los tiempos de hace dos años, en maratón sí que me gustaría rascar un par de minutillos a mi marca cuando corra en Sevilla, pero con la media maratón sí que creo que tengo una deuda pendiente que me gustaría cobrarme en las próximas semanas...

Hace un año no pensaba así, por esta misma época, corrí en Vilanova en unas condiciones poco propicias para la práctica del deporte, y poco después, en Sitges, problemas intestinales me dejaron con las ganas de intentar hacer una buena carrera. Después corrí la de Barcelona bastante griposo y tampoco me salió una carrera para recordar... En esos meses, las 10K tampoco salieron muy bien y los entrenamientos eran bastante cochineros... La maldición de Berlín, lo llamé... :)

Y pensando en eso, he gestado una extraña teoría que parece que en mi caso está funcionando. A veces he hablado del fenómeno de la supercompensación, un aumento importante en el rendimiento en carreras más cortas después de haber preparado y corrido una maratón. Pero con ciertas condiciones... Haciendo un poco de memoria...

Otoño de 2010, maratón del Mediterrani, la primera, acabé sufriendo mucho a partir del 30. Dos meses después, zasca, MMP en 10K.

Otoño de 2011, maratón de Bilbao, mal, muy mal, sin sufrir tanto pero viendo que las piernas no tiraban... Peor marca que un año atrás... Dos meses después, toma, MMP en media maratón y MMP en 10K.

Febrero de 2012, maratón de Sevilla, MMP, sufriendo muy poco, sin sentir la hostia del muro, un par de meses después, no hay manera de bajar de 41 minutos en 10K y todas las carreras me salen de mal en peor...

Otoño de 2012, maratón de Berlín, la carrera soñada, MMP, sin muro, sin sufrir, disfrutando cada kilómetro... Llegan las medias y las 10K pocas semanas después, y todo son problemas, estomacales, gripes, las piernas no tiran...

¿Será que cuando sale una maratón redonda, de ésas que llegas hasta el final sin sufrir, haciendo marca, dosificando, exprimiendo hasta la última gota de glucógeno, luego el cuerpo necesita recuperarse al menos un par de meses? ¿Y será que cuando sale una maratón mala, cuando en el 30 estamos muertos, el cuerpo reacciona de otra manera y entonces es cuando se produce la supercompensación y volamos en una 10K o en una media?

Pues si miro estas 4 maratones, a ver si va a ser verdad... La última, New York, fue inolvidable pero acabé fundido a partir del 25... En la última 10K me sentí muy ligero y entrenando voy mucho mejor que hace unos meses... Así que... Habrá que comprobar si es verdad esta teoría mía tan rara... :)

Primer asalto, Mitja de Vilanova, 15 de diciembre. Segundo asalto, 10K Nassos, 31 de diciembre. Y tercer asalto, Mitja de Sitges, 12 de enero. A ver qué sale...

Por el lado de los entrenamientos, el fin de semana no salieron mal, las sensaciones fueron muy buenas... El sábado, corrí en ayunas, un poco más tarde, a las 7:27am, empecé cochinero, 7 kilómetros empezando en 6:13 y acabando en 4:55, y luego, otros 6 algo más exigentes, 4:49, 4:40, 4:36, 4:39, 4:43 y 4:39, que con el viento en contra que hacía aún saben mejor...

El domingo, tirada larga, el sábado me esforcé un poco así que salí quería ir muy tranquilo, aunque los ritmos salían solos y sin proponérmelo los kilómetros iban cayendo en el río por debajo de 5:00... Salí al litoral y el ritmo mejoró por debajo de 4:50, media vuelta, viento en contra y otra vez entre 4:50 y 4:55, y de vuelta al río, otra vez por debajo de 4:50, acabando con 21,25 kilómetros a un ritmo medio de 4:51, con esfuerzo de cochinero...

Voy a intentar trabajar las series largas, pensando en la media de Vilanova, y a ver si el domingo 15 me siento bien e intento buscar un ritmo de 4:10... Al menos, es lo que pienso ahora, en otra ocasión ni me lo habría planteado, pero esta vez, ¿por qué no?